jueves, 19 de enero de 2017

Pensamiento Flotante #10: te invito a mi funeral.


¿Cómo quiero morir? ¿Cómo quiero mi funeral? Me lo pregunta uno de mis mejores amigos. La verdad no se lo contesté en serio, le contesté que me gustaría ser enterrada en posición vertical y que sembraran un árbol sobre mi cabeza. La causa de haber llegado a esta conversación fue por los nervios que me manifestó tener cuando le dije que tenía un tiquete para irme a Turquía. Fue como decirle que quería morirme en un atentado terrorista de esos que ISIS está haciendo a cada momento por todo el país. Y no solamente son los nervios de él; son los nervios de mi mamá y de mi hermano, los nervios de mis amigos y ya ahora yo también los tengo por sugestión.

A raíz de toda la parla que me han dado persuadiéndome de que desista de mi viaje, ya me pongo a pensar en que puede pasar algo mientras esté allá, si uno de esos días fuera mi fecha de vencimiento. El punto no es que crea que va a pasarme algo mientras tomo té turco en una plaza y a los locos de ISIS les dé por disparar o inmolarse, el punto es que me he puesto a pensar en el día que muera. Puede ser mañana en el trabajo sentada en el escritorio, en la plaza Taksim en Estambul, levantándome de la cama o ahogándome con un grano de arroz… Puede pasar como quiere la vida que sea. Y si me preguntan si tengo miedo, la verdad es que no le tengo miedo a la muerte. Creo que con el cáncer aprendí a desapegarme de esta tierra; es más, veo la muerte como un paso necesario para trascender de los dolores y las tristezas que el cuerpo propicia.

Te juro, soy feliz. Que no he hecho daño a nadie, que no me he hecho daño y que pedí perdón si no fui lo que esperaban de mí. Podría decir que me puedo ir tranquila, pero no quiero todavía… Creo que no he hecho lo suficiente: quiero devolver mucho bien, quiero dar mucho amor, quiero comer mucho (Mucho… Muchísimo, en serio), viajar más, bailar más, enseñar a bailar a otros hasta que ya los huesos me duelan y quiero que todas las personas que amo estén bien y tranquilas el día que no exista más en la tierra. Quiero ser una muerta feliz.
Pero cómo quiero que sea mi funeral… Quiero que manden invitaciones, como si fuera una reunión feliz: “El día de hoy son mis exequias, y como te quise tanto y seguramente te seguiré queriendo donde esté, deseo que me acompañes en este momento tan importante de mi trascender.
 Lugar: ----- Hora: -----
Prohibido ir llorando, de negro o enviarme coronas de flores. Recuerda que ya flores no puedo oler, entonces por favor no pagues por algo tan caro que ya no recordaré”.
Quiero que haya mucha comida, que mis amigos bailen y se conozcan entre ellos. Que mi mamá no vea mi cuerpo y que mi hermano tenga la valentía de hacer todo para mi cremación. Esto si no le pasa a alguno de los dos antes que a mí.
Quiero que sea cremado mi cuerpo, no quiero que me vean pálida y dormida, como acabada de levantar; mi voluntad es que sea cremada, que no reclamen mis cenizas pero que hagan una fiesta. Por último, quiero que lleven a mi mamá de paseo para que no se ponga triste.
Si todos entendiéramos que la muerte es otro trascender de la esencia de la existencia, como lo fue el momento de concepción en el vientre materno, no tendríamos tanto miedo de dar ese paso. Entender que volvemos al punto inicial (Para mí, mi punto inicial es volver a Dios) independiente de lo que cada persona crea. La muerte es algo lindo, otro regalo como la vida, pero para descansar.


Te invito a mi funeral.

jueves, 22 de diciembre de 2016

PENSAMIENTO FLOTANTE #9: Soltarse, liberarse.


Le tomé pánico a escribir. No sé, creo que quedé traumada, como con una voz interna que me dice que la vida privada no se expone en internet. Pero yo no puedo dejar de escribir, me gusta luego leer todo lo que medito y redacto.
He venido recorriendo un camino, dejando pedacitos de pan como señal para devolverme y no perderme, pero los pájaros se comieron todas las migajas de pan que dejé por el camino y de todos modos me perdí. Encontrarse a uno mismo es cabrón, porque en el intento te enredas con cosas, hábitos, vicios y gente que no sirve para nada, que por el contrario llenan más la taza del desengaño.
Llega un momento catártico en el que uno ya a mi edad busca cómo liberarse de todas esas cosas inservibles y se toma la decisión de vivir bien, tranquilo y llega la etapa del hacer sin miedo. Pero todos llegamos al punto de buscar algo que sea un drenador de toda la mala energía; unos hacen yoga, otros se entregan a llevar una vida de vegetarianos, religiosos… En fin, se llega el momento de buscar un equilibrio armónico que nos desarrolla la capacidad de decir no para cortar ciclos y mentalidad abierta para recibir las cosas nuevas que llegan.
Yo me acuerdo cuando era más joven; le tenía alergia a los cambios y a comprender otras formas de pensamiento que no comulgaban con mi cerrada mentalidad. Con el tiempo y las experiencias he llegado a un nivel de importaculismo, el cual me ha enseñado a renunciar a cosas y a personas.
La frase de cajón “dejar y para dejar llegar” ya la acepto como cierta. Acto seguido fue incorporarme a una vida que anhelaba vivir pero que mi mente cerrada no me lo permitía por miedo a perder estabilidad, a sentir dolor emocional y a perder eso que llamamos “dignidad” que al igual que el amor nadie los ha visto.

Manual para dejar de ser un imbécil que pierde los minutos su preciada vida:

No critique la forma de pensamiento y de vida que llevan otros. 
Si usted es uno de tantos imbéciles que le da miedo enfrentar la vida, no critique la forma de vivir de otros, no tiene derecho a opinar si no se pone en los zapatos de tantos que no se acomodan a su pensamiento cuadriculado.
Escuche.
El que no escucha hablar a los demás es un imbécil con un talento innato de juzgar como un semi Dios aquí designado en la tierra para ser la inquisición de otros imponiendo su forma de pensamiento. Cada persona es un mundo muy interesante, escuche más y aprenda de otros.
Deje el miedo a morirse, a que le rompan el corazón y a cambiar su manera de pensar. 
El miedo para mi es la raíz de todos los males. El que no ama se vuelve insensible, el que no afronta una pérdida amorosa es un cobarde que le da miedo perder. No pensar en el día de su fecha de vencimiento, más bien no desperdicie el tiempo y haga algo por vivir tantas cosas mientras que respire aquí, que cuando le llegue su hora de partir de esta tierra, se vaya tan satisfecho que no lamente ni un solo segundo de lo que hizo. No le tema a los cambios, aceptarlos y reinventarse hace parte de este proceso de vida.
Ame algo. 
Enamórese de un hobby, de un oficio, de algo, de alguien… Pero haga algo por su vida. No desperdicie sus horas pescando en un inodoro, cuando afuera de su burbuja de prejuicios hay un mar de experiencias.
Coma, viva, duélase de las pérdidas, baile, llore, cante, ríase… No se cohíba, no sea un enfermo terminal del alma. No sea un vegetal. Suelte, deje ir y deje llegar.


Pd: Esto lo escribe una mujer que tuvo que casi perder la vida para poder recuperarla y vivirla de verdad.

Mi acto de soltar y de sacar lo malo de adentro:

video




domingo, 21 de septiembre de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE #8: La nena no llora.





Este post lo borré mil veces, lo volví a escribir otras mil... 
Hay gente que asimila las cosas pegando un grito, otros echándole la culpa a los demás... Victimizándose y así; yo asimilo mis cosas escribiendo.

Tengo cáncer; aceptar esas dos palabras tan berracamente de pesadas no es fácil. La vida solita se detiene ante los ojos de uno y es lo mismo que correr mucho y encontrarse con el final de un despeñadero que no lleva a nada. El "esta historia continuará" se lo decide dar uno: o construye un puente para seguir o se tira por el despeñadero y se deja morir.
Cuando el médico me dijo cuatro días atrás mija, su cáncer volvió, pero es una primera etapa y toca lucharle yo respiré profundo... Ay jueputa, pues doctor, lo que haya qué hacer. Qué más se dice en ese momento, nada, porque el cerebro está tratando de asimilar esas dos palabras a las que se le temen como si fueran un demonio.

Nunca le cuento a nadie que llevo unos años luchando con estas cosas. El miedo que yo tengo no es a morir, el miedo que yo tengo es a la gente que siente lástima por uno. 
El día que me hicieron la biopsia, mientras estaba en la sala de espera aguardando a que me llamaran, llegó a sentarse una mujer un poco más madura que yo y abrazó a una señora que parecía su mamá. Las dos lloraron como si no hubiera un mañana y la mujer repetía que no quería morirse, que todo era su culpa por no haberse hecho sus exámenes. Y es que las mujeres creemos que es carreta lo que nos dicen de que nos toquemos los senos en el baño para ver si hay cosas raras, o que nos hagamos la citología; porque hay que ver que es muy rico tener relaciones sexuales pero ninguna piensa que puede tener un huésped maligno en sus pechos o que su pareja le puede estar pegando un papiloma. Las mujeres de este país somos sumamente descuidadas con esas cosas y creemos que porque estamos jóvenes no nos va a tocar un cáncer de mama; equivocadas, yo tengo 27 años y estoy luchando con él desde que tengo 24.
Aquí las mujeres se andan muriendo por pena de abrirle sus piernas al médico, pero no tienen vergüenza para abrirse de piernas y que le pongan un hijo para luego dejarlo solo porque por descuido de no hacerse sus exámenes las pica un cáncer y se las lleva. La cultura femenina de este país es no ir a un ginecólogo porque para qué si todos los días se lavan bien sus genitales (jajajajajaja escuché a una así, aunque suene muy indígena), o porque usan condón o piensan que el cáncer de mama solamente se le pega a las viejitas... Y sonará muy machista para las feminazis, pero en ese sentido nosotras somos más frágiles que los hombres, somos como cáscaras de huevo cuando se trata de cáncer y nuestros senos o aparato reproductivo.
Tengo cáncer en su primera etapa. No lo veo como si fuera a morir, lo veo como una responsabilidad de no dejar que avance, lo veo como la responsabilidad de no desmoronarme y de no permitir que ningún idiota me vea como paciente terminal y ponga su cara de lástima hacia mi para luego yo verle como a una persona que necesita una buena golpiza. Mi responsabilidad es aprender a vivir con un huésped, aliarme con él y luego destruirlo. Entender que todo se acaba, que respirar cada segundo y no hacer nada en ese momento para cambiar la manera de pensar acerca de guardar prejuicios es robarle el aire a otros que realmente aprecian cada cosa bonita que tiene esta vida. Es aprender a no mirar la muerte como algo catastrófico, es asimilarla como fecha de vencimiento, es mandar todo a la mierda y entregar sólo las cosas buenas, el amor... Es no volver a llorar jamás porque el globo se estalla, o la pelota se pierde... Es no llorar porque el primer amor se va, o porque el trabajo acabó, o porque no hay dinero para vivir como vive la gente exitosa. No es restregarle los triunfos a la gente en la cara y subirlos a facebook, es vivir para uno y decirse que se pudo hacer todo lo que se quiso. Es existir y dejar el recuerdo. El cáncer es un maestro del importaculismo puro y aplicado, es el amigo traicionero que te enseña a no confiarte del tiempo sino a tratar de atesorar cosas bonitas vividas porque cuando menos se piense da puñalada por la espalda y ahí todo termina. 




jueves, 19 de junio de 2014

EL RELATO: The Beatles, Eleanor Rigby y yo.


"¿Por qué tanto gustarte los Beatles? Cuántas canciones tienes de ellos... ¿Cien, doscientas?" me decía una compañera de trabajo que le gusta sentarse a trabajar a mi lado porque según ella se relaja con la música que escucho; pero notó que la playlist que pongo para escuchar todo el día, la mayoría son canciones de los Beatles. Y es que cada canción que conozco de Beatles son algo de mi infancia.


El tío loco... El que se metía a los festivales de Rock and Roll y tenía su propia yerba sembrada en una macetita que cuidaba como a zanahorias. Ese era el tío Ermel.
El tío tenía un equipo de sonido con tocadiscos. Yo tenía cinco años cuando escuché la primera canción de Beatles; fue Eleanor Rigby. Lo que me llamó la atención de la canción fue el sonido de los violines y el cello y en mi recuerdo nublado me veo bailando muy chistosamente mientras el tío limpiaba los vinilos con alcohol y un pañuelo. Me gustaba ver sus vinilos de colores y pronto ya no salía de la casa de la abuela solamente por escuchar con él la música terminando por  enamorarme de los Beatles sentada sobre un bafle del equipo mientras veía el vinilo dar vueltas y vueltas restregándose contra la aguja, que producía un leve sonido como el de un huevo fritándose en la estufa. 
"¡Eso es música para maricones! No quiero que le enseñen a escuchar esa música a la niña" decía mi papá con temor de que más grande fuera una marihuanera rockera desadaptada, lo cual no pasó, pero me quedó el vicio por la música de estos cuatro que a mi ojo de niña parecían con cabezas de hongos del campo.
El tío Ermel murió cuando cumplí siete años... todos los vinilos desaparecieron de la casa de la abuela. Estando más grande pregunté por ellos pero nadie sabía... Ojalá y se hayan quedado con alguien que sepa qué tiene en su poder.

Escucharlos me vuelve a recordar las tardes de desorganizar todos los discos con la alcahuetería patrocinada del tío. Eleanor Rigby me trae a la cabeza el olor a la casa, el arroz de leche y cerezas que me hacía la abuela Alice... Recuerdo el bullicio de la calle y la mesa de centro de la sala en la que me rompí la cabeza bailando y dando vueltas como loca con can't buy my love. La frente me sangraba y nadie paró la música por el susto de mi golpe; luego sonó yellow submarine cuando Alice me ponía la ralladura de papa cruda en la frente abierta mientras mi tío me limpiaba las rodillas.

Y mis 10 favoritas de los Beatles:
1. Eleanor Rigby
2.Girl
3. Strawberryfields forever
4. Come Together
5 .Michelle
6. Can't buy my love
7. I want to hold your hand
8. Yesterday
9. Across the universe
10. Free as a bird

Que fueron más famosos que Jesús... yo creo que sí.


lunes, 2 de junio de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE# 8: Día 68



Has sido el silencio más extraño que he tenido. Es la incertidumbre y la forma más desprendida de esperar no esperando. Sin ignorarte, sin sacarte, sin desentenderme. 
Es la mente imaginando y recordando; imaginando cómo será volver a tocar la yema de tus dedos, recordando cómo se sentía. Yo no olvido nada... dividí cada cosa que palpé en ti en sesenta y ocho días, lo cual repetiré de nuevo si me lo permites.
Y así es que te vuelves importante para alguien y puedes ignorarlo, no creerlo, o no imaginarlo. 
Mientras bailo me concentro en la simetría de tu mentón. A mí me parece perfecta, yo soy muy táctil y no puedo evitar tocar; así guardo en mi cabeza los detalles.
El color de tu voz se viene a mi mente. La importancia que tienes para mi.

miércoles, 28 de mayo de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE #7: yo maté a Oscar Iván Zuluaga.

Confesaré mi crimen: yo fui la que maté a Zuluaga.

Tuve un mal pensamiento; el día antes de darle de baja vi el noticiero del medio día y sólo hablaba de él con sus propuestas falaces y sucias. Contuve la ira y me la tragué, pero las viñetas cargadas de burla en su contra colgadas en Twitter y Facebook, los posteos de los simpatizantes apoyándole y toda la incertidumbre de lo que va a ser el futuro de este país me llenaron de miedo, rabia y coraje... entonces tomé la decisión de asesinarlo.
primero robé un carro y llegué en este a su casa pasada la media noche; todos dormían pero él estaba en el baño, semidesnudo usando el maquillaje de su esposa, sólo tenía puestos una peluca de mujer, unos boxers sueltos deprimentes que solamente un viejo decrépito como él los podría usar. Estaba jugando sensualmente con una estola de plumas frente al espejo y moviéndose de manera histriónicamente vergonzosa, tanto que quise asesinarlo en ese instante pero me contuve. Sin que me viera entré sigilosamente y lo golpeé en la cabeza con una llave de tubo. Nada de ruido, seguía vivo y cayó al piso inconsciente. Mientras que arrastraba el cuerpo hacia la ventana por la que entré hice un pare en el pasillo, miré hacia la habitación suya y estaba su esposa profundamente dormida, la señora de la casa ronca como una morsa... creo que de alguna forma le hice un favor a Oscar Iván quitándole la vida porque ya no tendrá que soportar los ronquidos de su estúpida esposa y las órdenes del maldito capataz de Álvaro Uribe. Lo aventé desde la ventana y creo que se pegó duro en la caída; revisé su respiración y todo estaba bien, aunque estaba muy ensangrentado por el golpe que le di en la cabeza. Lo metí en la cajuela del carro con mucho esfuerzo, porque tengo que decir que ese viejo cacreco pesaba demasiado así no lo parezca y arranqué. 
Fui hasta un terreno abandonado para darle un tiro y terminarlo de una vez pero me arrepentí; yo quería que sufriera un poquito así que jugué con él un rato atado de manos y pies... lo azoté, lo torturé, lo electrocuté... quería cortarle las bolas pero le bajé los pantalones y fue asqueroso lo que vi: Zuluaga no tenía testículos ¡Coño, y con qué bolas pretendía gobernar!— Mientras pedía piedad, me decía llorando que me prometía que sería un buen presidente, pero no le creí. Me dio un discurso moral mientras me pedía que revisara bien sus propuestas y que recordara que había sido el mejor Ministro de Hacienda de Latinoamérica. Le pegué en la cara y le grité que se callara mientras me invadían los recuerdos de los falsos positivos, el daño a la salud del país, el desmejoramiento de las condiciones de la clase trabajadora, el derecho negado a las pensiones, el hambre, el desplazamiento, las madres campesinas reclamando en la plaza de Bolívar el paradero de sus hijos desaparecidos, la parapolítica, el beneficio para la clase alta... ni pan y ni agua para Zuluaga; si lo dejaba vivo seguiría con el legado de Uribe y obviamente el engendro seguiría gobernando por medio de su títere. Respiré y le di un tiro en la cabeza... su testa con sesos quedó esparcida por todas partes mezclada con polvo y arenilla, yo descansé y fui muy feliz.
La patria amanecería con una rata menos... quería ir por Santos, luego por Uribe, pero no tuve tiempo, la policía servil y rastrera de este país ignorante me agarró. 
Ya luego desperté de mi imaginación atroz y seguí almorzando con mis compañeros de trabajo. Fue hermoso.
Vacíos y sin corazón a votar... a votar para elegir miseria según las proporciones que nos quieran dar.
Ya está, lo dejo.

Posdata: la pistola que usé era una Desert Eagle, ya saben, destroza y ensucia mucho. No pude darle ni tiro de gracia.  Me disculpo por eso.

martes, 20 de mayo de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE #6: Neocortesana, la piel está prohibida.


Vengo huyendo...y como es de mi costumbre ya, con el ordenador encima del pecho quemándome las tetas y sin querer incorporarme bien en el espaldar de mi cama, pienso que hoy tengo muchos motivos para escribir a modo de tranquilizar la masa gris y sus pensamientos azotantes. Y es que si no escribo, pues no me siento como algo material que pisa este planeta esbozante de buenas intenciones sin trascendencia. Si no escribo, simplemente pierdo la opción de explotar en millones de fragmentos que se impregnan en este blog; mi método de no morir de estrés y de no matar a nadie es teclear y sacar algo que pueda luego leer y releer para recordar el por qué hay en mi la necesidad de hablar.

Hoy mi alarma sonó a las 5:00 A.M. Tocaba lavar el cabello y para una mujer como yo el proceso de hacerlo tarda una hora sumando el baño general. Salgo temblando del frío y envuelta en la toalla a hacerme un café y mientras está listo comienzo a realizar todo el arte cabrón y animal que es el organizarme para ir a trabajar. Prendo mi ordenador para escuchar algo de música árabe... ritual acostumbrado y ya natural de este cuerpecito mientras se viste frente al espejo. Semidesnuda muevo las caderas con golpes combinados con shimmies secos y crestas que quieren hacer pegar la pelvis con las costillas. Me gusta mirar cómo mi estómago hace ondulaciones como si fueran las pisadas de un camello mientras cepillo mi cabello, y me meto en la música hasta que recuerdo el café que dejé en la estufa.
Mientras tomaba el café revisaba mis correos, encontrando una perla de mensaje en inbox de Facebook escrito hacia mí con el más alto moralismo castrante que de lo hipócrita, enjuiciador e ignorante sonaba hasta divertido. La parte que más me gustó fue "Las mujeres que exhiben su cuerpo y practican bailes tan provocadores causan una profunda tristeza en el corazón de Dios, tu lo sabes y te lo he dicho muchas veces. No te lo digo para juzgarte pero sí para que recuerdes que Dios está buscándote."
Estoy algo movida porque he imaginado a Dios retorciéndose en su piso celestial con una arritmia cardíaca por causa de mi desobediencia. No es bonito imaginarse a un hombre tan gordo (porque así imagino al dios álter ego hipócrita de los religiosos) retorciéndose del dolor porque quiero bailar.
Yo vengo de una corriente religiosa que reprime a la mujer pero le hace creer que lo bonito del cuento es que ese sacrificio de represión honre el nombre de Dios cumpliendo sus mandamientos. Imagínese qué puede causar una represión de su género, eso se vuelve una bomba de tiempo que luego estalla mandando a la mierda a todo lo que se mueva. En mi caso esas leyes que debía de cumplir estaban muy claras: "Vergüenza de mirar mi cuerpo desnudo, no se masturbe que Dios la ve, el cuerpo es el templo del espíritu santo y no lo puede tatuar ni maltratar, no fornique, no mire a su pareja antes del matrimonio con deseo, en lo más posible por favor use calzón con candado para mantener su castidad a salvo, de la casa las damas salen casadas, usted no es una dama de Cristo si exhibe su cuerpo, usted no es una dama de Cristo si permite que un hombre la bese y despierte sensaciones pecaminosas en usted." en pocas palabras, tocaba ser más santa que persona. 
Cuando la vida decidió que iba a derrumbar mi castillo de naipes, mi país de las maravillas en el que me sumió la ignorancia por no conocer nada más afuera, justo llegó a mis manos una invitación del demonio; a comienzos del año 2009 me regalaron unas clases de danza árabe para "aprender a bailarle impuramente al hombre que fuese mi esposo" ¿Y entonces qué? ¿las mujeres casadas bajo las reglas de Dios sí pueden ser putas, guarras y sucias porque tienen un anillo en su dedo anular? la doble moral de las mujeres religiosas. 
El punto es que no tomé las clases por pena a sacar mis carnes a la luz y que otros seres humanos vieran y pensaran lo guarra que me vería moviendo las caderas con música pecaminosa. En 2010, en un arranque irrefrenable de locura las tomé, en parte porque no aguantaba más que de la academia de danza me llamaran a decirme que las clases se iban a vencer y que las perdería. Me armé de valor y... venga, ¿Y cómo es que tengo qué ir vestida para lo de la clase? Me comencé a enamorar de la danza árabe; hace cuatro años que la practico y hace un año aprendí también sexy chair dance; ese baile en el que una mueve el bote jugueteando con una silla y que se combina un poco con el strip dance. Estas fueron las salidas que encontré para recuperar lo que la ideología eclesiástica me robó, y fue el hecho de sentirme bonita, femenina y deseada por mí misma; sí, por mí misma, porque es muy cabrón pararse frente al espejo y verse como un monstruo deforme de las cavernas, cuando no es cierto, cuando es la pura represión la que hace que una evada la realidad. 
Escuchar el ritmo de la darbuka me obliga a conectar mente y caderas con el dum dum tak dum tak del tamborcito. Cuando una como mujer se da cuenta que su cuerpo no es una maldición que debe de estar guardada con vergüenza dentro de sus arapos pudorosos, cobra el valor que la sociedad prejuiciosa le roba. Yo he escuchado mil cosas desdeñosas que dice mucha gente refiriéndose a bailes como el pole dance, la danza árabe o el strip dance como sucios, que sólo los practican mujeres sin estima propia; que parecen guarras envolviendo sus pies y deslizándose por un tubo, no son bailes para que los realice una dama bien portada, las mujeres que lo hacen son brutas y fáciles... y un sinnúmero de premisas cohibidas sin ningún fundamento inteligente.
Es cierto que estos bailes se diseñaron con el fin de complacer a los hombres; de hecho la danza árabe se originó entre las odaliscas (cortesanas) del sultán en los tiempos del imperio Otomano, y que la danza era el preámbulo de la relación sexual entre la odalisca y el sultán, y que póstumo al acto se convertía en su concubina; igual con el pole y el sexy dance que se originaron en Inglaterra en los clubes desnudistas. Pero todo depende de cómo se quiera aplicar. Del veneno de una serpiente sacan el antídoto que inhibe el efecto de la mortal picadura de la misma, ¿no? Ahora estos tipos de baile han dejado de manejarse con menos tapujos y se tomaron como una forma de expresión corporal femenina. Al menos yo lo veo así... pues por mi parte me ha quitado la torpeza de mujer camionera.
¿Por qué lo hago? lo hago no con el ánimo de ser una servil mujer que quiere complacer los instintos animales y sexuales de un hombre. No lo hago para andar de puta, esa no es mi lógica y sé que también no es la de muchas que lo hacen... lo hago porque descubrí que anatómicamente estoy en mis mejores años y quiero ver que todo mi cuerpo se mueva armónicamente mientras pueda y luzca lozano. Quiero llegar a la vejez, mirar mis pechos caídos y decirme "¡pero cuando tenías veintitantos moviste el culo como quisiste!" y apreciarme muchísimo más cuando ya mis brazos no se vean como serpientes danzantes. Bueno, tampoco me quiero hacer la santa... una bailadita al que se lo merezca no está mal.
Mi teoría es que Allah, Buda, Brahma, Jehová, el big bang, un horno microondas... de donde crea usted que hayamos salido o quién se ha tomado el tiempo de hacernos, quiso que estuviéramos diseñadas para ser el picante de este paseo que se llama existencia, y que la feminidad (no feminismo) tiene que salir de los poros como si fuera el propio sudor. Mi teoría es que cuando una mujer no conecta su sensualidad, con su cuerpo y su delicadeza prudente con su mente, mejor que le corten las tetas, porque no hay caso en cargarlas y avergonzarse de ellas. Mi teoría es que la sociedad prejuiciosa es la prisión en la que uno permite caer cuando está tan lleno de ignorancia con la mente cerrada. Mi teoría es que Dios necesita urgente reanimación y un trasplante de corazón, porque hasta que mis rodillas no den más, yo sigo bailando. Mi teoría es que este post está muy largo y terminará aburriéndome, aburriéndolos...
Ya está, lo dejo.

Esta para lavar mis dientes y bailar pegada al lavamanos

Illa Habibi by Amr Diab on Grooveshark


domingo, 30 de marzo de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE #5: pánico.



Estaba Dios un día mirándome desde su cielo y decidió alterar mi rutina: Le haré la vida imposible; la voy a poner a sudar petróleo y le voy a volver patas arriba la vidaY cada vez más empeoraba mi situación, de hecho puedo decir que entre ayer y hoy empeoró mucho más. Tengo responsabilidades de las que a veces pienso en que hubiera sido mejor no recibir; llegan personas inesperadas que alteran mi mundito rutinario y perfecto en el que ejecuto una y otra vez todos los días las mismas cosas casi en el mismo horario. Eso de levantarme en la mañana, hacer mil cosas durante el día y sólo llegar a la casa cuando el ajetreo acaba aproximadamente a la media noche del otro día nuevo, y se empata mi rutina cíclica que de tantos años llevarla me dio confort, y justo llega alguien o algo externo a penetrar ese círculo automático causando el descarrilamiento de mi tren;

Entonces ahí es cuando todo se desarma y comienzo a hacer cosas estúpidas que me llevan aún más al desequilibrio, perdiendo el control de mi maravilloso mundo impenetrable y que por consiguiente termino madreando a Dios... porque es al único que le puedo echar la culpa de poner gente en mi camino que provoca algo de caos ¡Eso no está bien! él juega sucio conmigo quitándome la estabilidad.
Sencillamente ayer perdí la calma... me siento completamente desubicada, no me gusta tener episodios en serie que afecten el hecho de yo sólo querer abrir la puerta de mi casa, entrar, quitarme los zapatos y terminar en la cama estudiando. Siento como si de el pecho se quisiera escapar el alma y al otro día recuperar la calma se hace un trabajo difícil de asimilar y el trabajo forzoso que hace mi cerebro para programarse y pensar que nada cambió y que todo está bien, provoca un nudo en la garganta y muchas ganas de explotar en llanto. Y como esta no va a ser la forma de hacerlo, entonces sólo me comeré un chocolate, lloraré en el baño hasta que me calme y aceptaré que soy una mujer frágil que no puedo sola. Voy a llorar por la noche de ayer, comiendo un chocolate, no, muchos chocolates.. no ¡un tarro lleno de chocolate!. Luego me bañaré y seguiré pensando en que tenía que ser así. Las cosas se llaman por su nombre y esto es pánico. Hace mucho tiempo no tenía tanto miedo como lo tengo ahora... es como si fueran a robar algo de mí que no sé ni qué carajos es. 

Pensando: en asimilar lo desagradable de mi madrugada.
Posición física: medio acostada, con el ordenador quemándome las tetas y escribiendo con mucho sentimiento.
Sintiendo: querer verlo otra vez y pedirle disculpas.
En el acto: comiendo un chocolate que me regaló.
Escuchando:

jueves, 27 de febrero de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE #4: libertades manchadas.

Fotografía de Meiko Herrmann.



A mi profesor Juan Camilo:
Tengo tantas cosas qué decir frente al trabajo que usted nos puso en la clase, que decidí colgarlo en este lugar... esperando que alguien se tope con él y lo lea, básicamente porque tocó con una de las cosas de las cuales fui privada por mucho tiempo: "la libertad de expresión". Espero que haber colgado mi ensayo en este lugar no baje mi nota.
Muchas gracias,
Saludos.

Elizabeth Alvarez Muñoz
Fundamento Social del Derecho
Grupo FDX 12-97

“No es sólo en la guerra, sin embargo, que peleamos por la libertad. Uno pelea por libertad en contactos personales y en muchas fases de la vida civil. Todo el tiempo, día a día, tenemos que continuar luchando por la libertad de religión, libertad de expresión y libertad de la pobreza, por todas aquellas cosas que deben ser ganadas en paz así como en la guerra”.
-Eleanor Roosevelt

La libertad... ese sustantivo intangible que por siglos y décadas han buscado los revolucionarios que quisieron ver naciones prósperas sin esclavitud, los científicos que han querido liberar a la humanidad de un sinnúmero de plagas, las mujeres oprimidas y subyugadas luchando por una posición de reconocimiento como ser importante en la sociedad, los precursores de la reforma de la iglesia que anhelaban mostrar un Dios más piadoso y distinto al Dios de la inquisición, y las masas proletarias peleando con garras y dientes para defender sus derechos.
El sol sale para buenos y malos, no distingue a nadie. La libertad ha sido objeto de clasificación; podría ser como el sol, podría ser aplicada dejando de ser tan filosofada y sólo escrita en un pedazo de papel. Debería de ser objeto de unión de la diversidad de conceptos ideológicos, debería de ser mezclada con equidad que beneficie a todos los que vivimos en la espalda de este planeta.
Actualmente vivimos en una sociedad dormida por causa de mentiras disfrazadas de progreso y cambio, son mentiras que disuaden la información verdadera para que nadie abra los ojos; esas patrañas contaminaron de un todo y por todo los medios de comunicación, la salud y la educación. Están matando el pensamiento libre de los pueblos de una forma indirecta. Ya no se acude a la discriminación racial directa y a la esclavitud en la gran mayoría de los casos, ya la modalidad es segregar diplomáticamente arrebatando los derechos civiles; Educan sin responsabilidad social y pocos lo hacen para que las generaciones abran los ojos y revolucionen con ideas efectivas para cambiar el sistema monstruoso que está creando el gremio capitalista corporativo que se hace cada vez más fuerte y en efecto haciendo al pobre mucho más pobre. Los medios de comunicación se están convirtiendo en cortinas de humo para cubrir lo que realmente pasa a nuestro alrededor. Estamos subyugados por un gobierno que debería estar para servir, no para vendernos a la comunidad empresarial que nos roba despiadadamente. Comemos basura modificada... comemos intentos de tomates,  pan hecho con intento de trigo... lo que se dice ser comida nutritiva es un cáncer comercializado en empaques bonitos; nos imponen qué tener en nuestras alacenas y nos matan con productos procesados, transgénicos y dañinos. El clero y demás organizaciones religiosas sólo quieren imponer un concepto de vida según el "pensamiento de Dios" (como si pudieran tener la potestad de saberlo) discriminando y atropellando con sus leyes amenazantes  que desaprueban el modus vivendi del que  piensa diferente. El mundo no cambiará hasta que se informe qué se está metiendo día a día a la boca, hasta que se dé cuenta que los bancos no prestan sino que engordan sus arcas con lo que doblemente roban al desesperadamente necesitado. Trabajamos como esclavos modernos, nos clasifican en estratos sociales, nos arrebatan el derecho a tener una economía sana, nos venden al mejor postor junto con nuestra fuerza de trabajo para enriquecer al de afuera con los recursos propios de la nación; trabajamos para sobrevivir: no vivimos y trabajamos, trabajamos para vivir. Se derrama sangre a diestra y siniestra por división, poder y religión sin pensar en que el mercado armamentista y los gobiernos se benefician del caos y que por consiguiente ellos son los que atizan el fuego para que no cese. 
 No ocurrirá el vuelco total tan anhelado que buscan los activistas de los derechos humanos darle al mundo hasta que no pasemos de minoría a mayoría y nos demos cuenta que tenemos qué aprender a leer entre líneas todo lo que afecta e infecta nuestra forma de vida. Aquí nada cambiará  hasta que cada uno se atreva a pensar por sí mismo y despierte del engaño en el que está sumido, que lenta y silenciosamente está matándole por causa de su cómoda ignorancia que le hace ver todo a su alrededor como si estuviera en orden. 
Ahora los que quieren revolucionar son minorías, son los que buscan la verdad y los gobiernos juntamente con las corporaciones poderosas los callan llegando a coercionar sobre su libertad de expresión y persiguiéndoles hasta hacerles desaparecer. Esas minorías explotan, se estresan y sólo se desahogan escribiendo en las paredes de las calles, inundándolas de carteles protestantes, marchando para ser escuchados mientras que por los altos mandos del gobierno son abucheados y vulnerados. 
Mientras que re leo este texto, pienso en lo que quiero; y lo que quiero es lo que muchos también anhelan: que mi libertad de elección no siga siendo arrebatada, porque al serlo están quitando de mí la identidad que me hace persona autónoma. Y crecen mis miedos a dejar descendencia, y menguan mis esperanzas de ver el fruto de todo lo que han sembrado los que están despiertos; y busco un aliciente para empezar por mí misma a construirme y reinventarme las veces que sean necesarias para afectar un poco mi medio e impulsar los anhelos de libertad de esa minoría que la busca y la arrebata de los que la roban.  




lunes, 3 de febrero de 2014

PENSAMIENTO FLOTANTE #3: cuando la gente se quita cadenas que atan.



Cuando ataban bien fuerte, era un problema soltarlas... uno se acostumbra a vivir preso de nimiedades, de dolores de cabeza innecesarios y también de gente innecesaria.
Esa carrera que muchos hemos corrido para llegar a la misma parte, con los mismos errores y sin tener al menos algo aprendido en el trayecto repetido en círculos de fallas que van encerrando los cuestionamientos positivos y retantes, terminando por ahogarlos y llevarlos a la cautividad de la rutina y la costumbre de quedarse ahí para no enfrentar la acción de caminar en linea recta para encontrar un fin.
Es algo brutal, desgastante y asesino de sentires el hecho de no tener matices que cambien cada paso que se da en la vida. Vivir y ver en blancos y negros es un cáncer, es mirar siempre las mismas cosas, con los mismos miedos y a las mismas personas hablando las puras sandeces que no ayudan ni construyen nada dentro de uno.  Luego el cuerpo se cansa y sólo se quiere ir a buscar otra cosa que probablemente llene y no avergüence.
Una de las cansadas de ver lo mismo se larga a buscar algo que la llene en el paraíso. Algo no muy ostentoso, algo que no se vea inalcanzable... quizás algo que no se quede conmigo, sólo en mi memoria y baste con eso. Algo que me sacuda y me haga saborear dolores, sonrisas, desconcierto, eso que llaman amor y que no conozco de cerca.
Quizá sólo sea descansar de tanto afán... mejor no me sigo quemando las tetas con el ordenador, escribiéndole a "no sé quién". Mañana puede que suceda algo que me haga reír o llorar, pero que cambie algo adentro de mi.

Mientras que escribía el post: escuchando What if - Coldplay
Pensando en: el hastío de lo mismo.
Tratando de dormir.

domingo, 19 de enero de 2014

ROBOTS




Así los veo y en eso me querían convertir... en robot.
¡A mi ya no me cogen! ya aprendí a pensar por mí misma.
Yo fui una de las tantas víctimas de las iglesias "cristianas" de éste país. Y digo víctima porque en realidad es así; te roban la personalidad,  la capacidad y autenticidad para expresarte. Todo es malo, todo es pecaminoso y si te sales de su círculo tienes una amenaza que trabaja y cavila en el cerebro: el infierno, el castigo de no obedecerle a ese Dios álter ego que es tu padre pero te condena a las llamas. 
Hablo por mi experiencia, hablo por la manipulación de la que fui presa en pro de una causa, en pro de una creencia que me inculcaron en el seno de mi hogar y que ahora la vomito, la rechazo y la cuestiono.
En ése circulo de "iglesia" crecí ignorando la enredadera de mentiras que tejen esos hombres impecables y bien vestidos que se paran en un púlpito a lavar mentes para utilizar la fe que inculcan a sus feligreses para obtener beneficios propios. Tuve miedo de ser yo... a los 13 años de edad cada noche revisaba mi día para ver qué pecados cometí; mentir a mi mamá, robar de la nevera y dejar de hacer mis deberes del colegio. Pedía perdón a Dios por toda mi cantidad de pecados para que no me enviara al infierno. A mis 14 manipularon a tal punto mi mente que me convirtieron en una niña indolente, juez de los que no estaban con la iglesia, juez de los que no querían pensar de Dios igual que yo. Me enseñaron, me entrenaron y me adoctrinaron para mover masas y ganar adeptos a la iglesia. A mis 16 el circo acabó porque el pastor hizo ilícitos con el dinero de la iglesia. La información se filtró y en cuestión de días la iglesia, empresa lucrativa de este "hombre de Dios" se fue a la quiebra. Sus feligreses se sintieron engañados y estafados. Pero mi miedo de perder la vida seguía allí. Caí con mi familia en otra iglesia, de otro que hablaba bonito. Comencé a estudiar teología porque mi motivación era cambiar el sistema que manejaba la iglesia cristiana y decir la verdad tal cual. Quería ser misionera y pensaba que así iba a ayudar y a corregir los errores que habían cometido otros a punta de bibliazos. Era puro idealismo de mi juventud.
Con lo que yo no contaba era que mi inteligencia y la teología se iban a mezclar para abrirme los ojos y  a medida que estudiaba, comenzaba a ver el círculo en el que me movía, una empresa gigante, un engranaje que funcionaba por las emociones, necesidades y falta de amor que tenía la gente que llegaba a la iglesia. Recuerdo que el pastor  me decía que estudiar teología me podía volver una rebelde, y razón que tuvo. Me volví una teóloga rebelde porque descubrí toda la mierda que él y su esposa le metían por los oídos a las personas que llegaban esperanzadas en cambiar su vida, para ser perdonados por sus errores para no ser enviados al lago de fuego del que tanto hace énfasis la doctrina para no perder adeptos y poder monopolizar. 
Estudiando teología conocí de todo: ladrones, empresarios de la fe y personas que de verdad querían hacerlo para ayudar y dar un mensaje positivo. Por eso no generalizo, por eso no digo que todos son ladrones, porque en este camino he conocido gente buena, gente que no agarra la doctrina a su amaño.
La doctrina cristiana mal aplicada me robó el derecho de pensar por mí misma. Me aisló del mundo y no me enseñó que tenía que convivir con los que piensan diferente. Me hicieron incapaz para establecer relaciones sanas, lo peor es que creía que los de afuera sólo iban a ser herramientas del mal para yo caer y ser influenciada con pecado y errores. Luego que abrí los ojos, fue demasiado duro para mi llevar una vida normal; fue demasiado difícil para mi hacer una vida social... sólo hablaba un idioma con los de adentro. Su fe individualista les hace crecer el ego y se toman la atribución de decir quién es salvo y quién es pecador. Preparan líderes para defender su círculo maléfico y ganar más y más personas para hacer crecer su imperio. 
Y si alguno de los que quisieron influenciarme y juzgarme con sus creencias leen esta columna, quiero decirles que su Dios me importa un bledo. Que me importa un bledo su manera de decirme "oveja descarriada". Me vale madres el círculo religioso al cual pertenecen. Ustedes son unos incapacitados del corazón, porque si no estoy en su círculo, entonces no me aman, entonces no soy apta para ustedes y soy sucia de mente y corazón. Pues quiero decirles que mi Dios no me rechaza; mi Dios no es como su "dios". Mi Dios me hizo para marcar diferencia, por eso me hizo auténtica. Mi Dios es un artista para esculpir gente diferente, que ama y cree que él les ama tal cual son. A mi Dios no le importa la falda, la burka o la Kipá... a mi Dios sólo le importa saber que lo tengo en un concepto de padre y no de castigador. 

Soy privilegiada de no ser como ustedes... soy un cerebro pensante.
Cójanse a otro más débil que yo.

Me llamo LIBERTAD.

lunes, 13 de enero de 2014

DIALOGANDO CON LA VAGINA: trabajando con ella.

Vagina: —Oye, te noto como estresada... ya sabes que eso te afecta las tetas y se te inflaman. Y no quiero escuchar a ese par de idiotas quejarse en la madrugada porque las aplastas durmiendo boca abajo. ¿Qué vaina te pasa?
Yo: —Me siento ansiosa... es como si quisiera hacer muchas cosas pero el tiempo ni alcanza y ni avanza tampoco. Es eso, creo.
Vagina: —Ya me cansé de decirte que lo que tu necesitas es que te peguen una revolcadita mi vida ¡pero te pasas de moralista! y no me dejas actuar a mi desenfrenadamente para regalarte una relajadita. Me cuidas mucho y así no se vale... Mmmm no me dejas decidir por mí misma. ¿Y qué pasó con el muchacho aquél, el que no te daría ni la hora?
Yo: —Estábamos hablando de mi estrés... tu siempre queriendo que te claven, desgraciada... si no fuera por el cerebro que te domina y te manda esas descargas eléctricas de cordura, serías una vagabunda. No quiero hablar de eso.
Vagina: —¡Dale, no seas pendeja! ¡invítalo a algo! puede ser a uno de esos conciertos morrongos de música clásica a los que vas, y que por cierto son bien largos y me comienzo a sentir entumida... O a comer y hablar de cosas. Tienes que despertar y darte cuenta que el ser arriesgada no te quita lo dama.
Yo: —Estabamos... ahhggg.... hablando de mi estrés. No creo que necesite de alguien que lo alivie y no creo que alguien pueda cambiarme la forma de ver cómo transcurren mis días. Además no tengo tiempo. No sé... para liberar estrés y alterar la rutina tengo las clases de baile y los paseos en bici
Vagina: —¡Claro! tus paseítos en bici... No me consideras. Me toca siempre ir apachurrada en el sillín
El trasero: —¿Que tú sufres? ¡yo soy el que sufre en esos paseítos en bici!
Vagina: —¡Cállate tú pendejo! esto es una discusión por delante, no invitamos a nadie de atrás...
Yo: —¡Hablas mucho! en serio ya déjame trabajar que tengo muchas cosas por hacer y tu sólo haces sino decir puras huevadas y hacerme ir a mear para perder más tiempo
Vagina: —Hazme caso morenaza, necesitas que alguien te sacuda el mundo y te lo ponga de cabeza
Yo: —Eso lo decido yo, no te metas.
Vagina: —Estás muy amargaducha... mejor ya no digo nada... ven, ¿podrías hacerme el favor de no quitarte los pelos tan de seguido? siento comezón
Yo: —Aguántate.
Vagina: —Jmmmmm qué genio...